San Miércoles de los Cinéfilos en La Phoenikera

A veces los miércoles son una weba. Son como ese sibling del medio al que nadie le da pelota y que le dicen sí nomás pa’ que se calle. Es el día que quieres que de una vez concluya para que llegue el juebebes y tu mente se acondicione al fin de semana.

Cuando recibes este mensaje al medio de un miércoles lento.

También pasa que hay una sequía de eventos en miércoles. Si quieres chupar, hay donde. Pero si quieres chilautear las opciones se achican. Nadie le apuesta al miércoles, es como el caballo con nombre jodido en el hipódromo.

Pero siempre hay la vuelta, el truco. En La Phoenikera hay una alternativa que puede curarte el síndrome de miércoles inyectándote celuloide en la vena cinéfila: ese día proyectan pelis en VHS seleccionadas con heroica nostalgia.

Un espectador atarantado posa frente a la colección de videos. Foto: La Phoenikera.

Las selecciones varían en géneros y no necesariamente se relacionan en tema; es decir, más allá de la nostalgia antes mencionada. Ejemplo claro, una noche proyectaron The Adventures of Priscilla, Queen of the Desert (1994) a las 7:00 p.m.; Tremors (1990) a las 9:00 p.m.; King of New York (1990) a las 11 y Game of Death (1978) con Bruce Lee a la 1 de la matina.

Todas estas son gemas del cine. Foto: CS.

¿Por qué creemos que este lugar es chingón?

Desde hace algún tiempo que busco y pregunto sobre una movie que vi de peque y fue parte de mi fase tweaker por las pelis de extraterrestres que acechaban algún poblado del midwest.

Lo que recuerdo es básicamente un trailer: unos seres galácticos con habilidades para controlar la mente invaden un pueblo. Un morrillo de corte hongo ochentero ve todo el rollo pero cree que está soñando o se hechó un psicotrópico, no sé.

Luego de esta experiencia el chavo nota que sus padres y otros adultos del lugar actúan como creepers, en especial su maestra (interpretada like a baoss por Louise Fletcher) que se revela es una E.T. y vive en una nave espacial camuflada en el bosque cercano al pueblo. Ah si, los adultos tenían algún dispositivo en la parte de atrás del cuello.

Puedes pasarte un ratote checando las movies. Foto: La Phoenikera.

Nadie recordaba la peli excepto mi cuate Mike Burciaga, pero tampoco se acordaba del título.

Me estaba emputando no encontrarla porque, a diferencia de Shazam (la movie con Simbad muchos claman haberla visto pero no existe), esta peli sí existe. Me acuerdo muy bien haber soltado uno que otro cuesco estresado al verla.

La selección de esa noche estaba loquilla pero nos encantó. Foto: CS.

Recuerdo la copia traqueteada que nunca devolvimos a la tienda de video; meter el cassette por la ranura del Panasonic PV-1225 y presionar hacia abajo hasta que el click avisara que podíamos oprimir play.

Tuvimos este Panasonic como por 15 años.

Cuando manifesté mi afán al dueño del local hace algunos miércoles, éste se paró del trono dorado que tiene en su fino establecimiento (neta, y tiene tapiz atigrado), caminó hacia la pared  cubierta con VHSs de arriba a abajo, extrajo la pinche película que hasta ese momento nadie había recordado y me la entregó en silencio como si hubiera esperado que le haga esa pregunta toda la vida.

Finally! La encontré.

La peli es Invaders From Mars (1986), estaba programada para ese miércoles y la proyectaron junto a Dawn of The Dead (1978); True Romance (1993) y Groundhog Day (1993).

Todas estas awilson que están en nuestro Top 50. Foto: CS.

La colección de miles de VHS abarca todos los géneros y hay desde movies clásicas, hasta títulos de culto über rebuscados. Es clave mencionar que tienen una tiendilla que vende golosinas varias para alimentar tus honguitos ventrales.

D U L C E S. Foto: La Phienikera.

No muchos saben dónde es este lugar y para entrar requieres santo y seña. Los organizadores del evento nos prometieron que no es mamonería gratuita, nomás es para cernir la concurrencia. Como la mayoría de los lugares chilos en La Phoenikera, tienes que encontrarlo, así que ponte trucha e indaga.

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