Coco: El “Taco Tuesday” de las pelis

#JeSuiMiguel. Sí, todos en algún momento nos sentimos como Miguel, protagonista en Coco, la peli de Pixar sobre el Día de los Muertos. En esta colorida interpretación de la celebración a los difuntos, Miguel (Anthony González) es parte de un clan de zapateros que, por un percance filial, tienen un particular desprecio por la música y aquellos que la practican. El problema es que a Miguel le encanta la música y quiere algún día llegar a ser como Ernesto de La Cruz (Benjamin Bratt), el cantante más famoso del pueblo de Santa Cecilia, patrona de los músicos.

Miguel shredding it antes de ser transportado al mundo de los muertos. Foto: DISNEY/PIXAR.

He ahí el sentimiento que compartimos con Miguel; es el mismo que te cala cuando decides ser o hacer algo, pero tu parentela categóricamente lo rechaza y te gana nombres como: satánico, anarco, comunista, liberal, snowflake, oveja negra, músico o poeta.

Pese a que la música está prohibida en la familia Rivera y esto genera un conflicto interno en Miguel, él decide participar en un concurso de talentos y “vivir su momento” (seize your moment), exponer su talento al mundo y demostrarle a su familia que ese es su camino.

El poder de la chancla intimida al más bronco de los rancheros. Foto: DISNEY/PIXAR.

En la víspera del Día de los Muertos decide participar en el certamen pero no tiene una guitarra porque su abuela la hace mierda en un ataque de rabia. Entonces visita la tumba de su héroe para prestarse el instrumento y al emitir las primeras notas es transportado a la tierra de los muertos donde aprenderá lecciones valiosas sobre la vida, la importancia de la familia y las tradiciones.

El lugar donde habitan los muertos. Foto: DISNEY/PIXAR.

No les vamos a joder la peli y llenar este review con de spoilers; la intención es que vayan a verla y que formen su apreciación del filme. La cinta esta chida pese a que hay algunas elecciones que considero preocupantes (dado el calibre de los participantes de origen mexicano y la guía de Lalo Alcaraz y Gustavo Arellano), es una buena hora y cuarenta y nueve minutos de risas, asombros y un putero de lloriqueo (llévense Kleenex).

A continuación les presentamos una lista sobre las cosas que nos llamaron la atención de Coco y otras, que como pelo de mango atorado entre los dientes, nos incomodaron de la movie.

  • El uso del espanglés en un pueblo de México. Ya sé, está movie se maneja dentro un universo y no podían hacerlo de distinta forma si es que no querían incluir frases en español. Simplemente me sacó de onda escuchar a unos personajes en México hablar inglés, pero esto fácilmente se solucionará cuando visite Cinema Latino en el Westside y la vea en español.
  • La animación. No hay duda de que Pixar siempre está one upping sus producciones y Coco no es la excepción. Hay que darle props al equipo de producción que viajó varias veces a México para inmiscuirse en la cultura y absorber todo lo posible para presentar un proyecto que de lejos es culturalmente más competente que la mayoría de las producciones hollywoodenses sobre latinxs -aunque de todos modos no pueda con su escencia de Taco Tuesday. El equipo elaboró los escenarios basándose en lugares reales en México como el panteón San Andrés Mixquic, el de Pátzcuaro, la Plaza del ropero en Guanajuato (en el caso de la plaza en Santa Cecilia), iglesia de San Juan de Parangaricutiro y el pueblo de Santa Fe de la Laguna en Michoacán.

  • Los cameos. La neta creo que este fue uno de los elementos más chingones ya que tienes la oportunidad de ver personajes de la cultura pop mexicana como Cantinflas, Pedro Infante, Frida Kahlo, Diego Rivera, Jorge Negrete, El Santo, María Felix, Dolores Del Río y claro, Camilo Lara de Mexican Institute of Sound (MIS) espieneando en una fiesta a la Gatsby en la tierra del descanso eterno.

Pedro Infante (izquierda) y Jorge Negrete (derecha), son algunos de los personajes mexicanos conocidos en la producción. Foto: DISNEY/PIXAR.

    • Las referencias de otras pelis de Pixar en diferentes escenas. Siempre es divertido entender los inside jokes y guiños a la audiencia. Coco está plagada de escenas en las que existen elementos que hacen referencia a otras películas de Pixar como Cars, Toy Story, Nemo y otras… también hay un Jack Skellington por ahí. Presten atención a los detalles periféricos y van a geekear machín
    • Dante, el fiel Xoloitzcuintle. La neta este fue mi personaje favorito, no solo por la lealtad al acompañar a Miguel hasta el inframundo en búsqueda de algo muy preciado o por su nombre que es un homenaje al poeta y escritor Dante Alighieri ¿Divina comedia, anyone? Todo el diseño del personaje, sus reacciones, esa lengua autónoma y su naturaleza atolondrada son un cago de risa.

  • El nombre de la bisabuela. Coco es el apodo de la bisabuela de Miguel, su nombre real es Socorro, como alguien que quise mucho.

Prepárense pa’ derramar uno que otro lagrimón. Foto: DISNEY/PIXAR.

  • El reparto de la versión en español. La versión en español cuenta con las voces de Alex Lora, Trino, Angelica María, El Buki, Chabelo, Angelica Vale y otros probablemente más conocidos y también menos.
  • La música. La neta se la rifaron con el soundtrack salvo algunas excepciones. Le atinaron al contratar a Camilo Lara como consultor para la música y la inclusión de bandas mexicanas como Banda Tierra Mojada que interpretó varias canciones incluyendo Dios nunca muere, himno del estado de Oaxaca, Bronco que interpreta El corrido de Miguel Rivera, Miguel y Natalia Lafourcade que interpretan una rola durante una porción de los ending credits. Debemos confesar que en la versíon de inglés las rolas tienen arreglos que son medio raros y se nos hizo como una versión diluida y acondicionada para las audiencias anglo.

El soundtrack en español es mucho mejor que en inglés. Foto: DISNEY/PIXAR.

  • Diseño de producción. La neta fue una chambota el diseño de todos los aspectos de esta producción: desde los escenarios tanto en el mundo de los vivos como de los muertos y las características que les representan, hasta los personajes que en parte fueron basados en la obra de Guadalupe Posada. Dicho esto, me pareció que el mundo de los muertos (basado en la ciudad de Guanajuato), se veía como un Jenga saturado de luces y no sabía que en el inframundo también habían clases sociales.

Pongan atención al detalle de los personajes y escenarios, es para volverse loco. Foto: DISNEY/PIXAR.

  • El rollo fronterizo. La neta me cayó un tanto pesado que algunos de los muertos no podían cruzar la frontera hacia el mundo de los vivos, lo cual es una realidad latente en muchas de las comunidades inmigrantes en Estados Unidos. Me cae un poco gordo jugar con las emociones de la gente con pretexto de generar comedia. Este aspecto no es uno que me haga odiar la movie per se, pero creo que podría haberse tratado la imposibilidad de cruzar para “el otro lado” con un poco más de tino ¿Neta que en el mundo de los muertos hay sistema migratorio?

Si quieres visitar el mundo de los vivos necesitas visa. Foto: DISNEY/PIXAR.

  • Los altares y las ofrendas. El detalle en los elementos de las ofrendas está muy pasado de verch y la neta hasta se te antoja las conchas y el mole… la verdad si me clavé en la textura de la peli.

Se antoja robarle una concha o el mole al muertito. Foto: DISNEY/PIXAR.

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